DISCÍPULOS Y MISIONEROS
Vida de gracia
inicio      XI. s.viii

PROFETAS DEL S. VIII. ESCRITORES

     *AMÓS


       El llamado kerigma profético demostrado por Samuel y Elías es retomado por el profeta Amós, el primero de los profetas llamados "escritores": la religión no tiene sentido si se le priva de la justicia, y el culto se convierte en magia si no se sostiene desde un compromiso verdaderamente social. No puede haber divorcio entre fe y vida. Sin embargo, hay que remarcar que los profetas no pretendían abolir la religión o el culto sino señalar la vinculación estrecha entre fe y vida, culto y existencia.

    Este es el kerigma recogido por Jesús, el Profeta: "Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Dios! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello." (Lc 11, 42)

    La única expresión de la fe auténtica es la justicia y la conversión. De igual modo lo manifestará san Pablo en Gál 5, 6b: "solamente la fe que actúa por la caridad" y en 1Cor 13, 1-3. En la primera carta del apóstol san Juan identifica plenamente en un solo y único mandamiento fe y caridad: "Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, y que nos amemos unos a otros tal como nos lo mandó."

      A Amós se le reconoce como rugido de león. Trabajó en el Reino del Norte, aunque procedía del sur. Denunciará abiertamente las graves injusticias sociales y el laxismo ético-religioso ante el orgullo nacionalista, el capitalismo desenfrenado y el paganismo generalizado. Destacan dos temas importantes para el futuro:

1.    Yôm Yhwh. El Día de Yahveh como acontecimiento decisivo y resolutivo de la historia humana, cuando Dios establecerá su Reino de justicia y de paz a favor de los pobres y hambrientos.

2.    Las palabras proféticas son palabras de esperanza "He aquí que vienen días en que yo mandaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Yahveh."

     *OSEAS

       Del Reino septentrional de Israel y con el mismo ambiente hostil del profeta Amós en cuanto a la crisis ético-religiosa. Oseas es llamado el "profeta del amor", incluye la nueva perspectiva de interpretación de alianza, en la dialéctica amor-infidelidad. La novedad de este profeta se encuentra en la consideración de la alianza no tanto como contrato político, sino como signo del amor esponsal de Dios para con su pueblo, como de dos enamorados que se buscan en el gozo y en la intimidad. También es destacable la intuición de un rostro paternal de Dios (Os 11, 1-9).

      Oseas se comunica a través de su propia vida, la cual convierte en símbolo del mensaje que Dios dirige a su pueblo: Casado con Gomer bat-Diblaín, mujer infiel y prostituta, con la que tiene tres hijos llamados: Lo´-rûhama (=No amada), Lo´-´ammî (=No pueblo mío), y Yezrael (nombre de ciudad arrasada -2Rey 10, 1-11-. Será la denuncia de una larga historia de pecados.

    Amor y justicia no se contraponen, por eso sus palabras serán de juicio, denuncia toda idolatría y ritualismo mágico. Pero Oseas tiene la certeza absoluta que el amor triunfará, por eso llama conmocionado a la conversión, al retorno a Yahweh, llamada a pedir perdón por los pecados con la convicción que Dios responde con su gracia y su amor. Oseas hace consciente al pueblo que lejos de Dios no hay verdadera vida.

    Oseas es inspiración de Jesús para hacer explicar su intención: "Id, pues, a aprender qué significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificios." "
Si hubieseis comprendido lo que significa aquello de: Misericordia quiero, que no sacrificio, no condenaríais a los que no tienen culpa"  (Mt 9, 13; 12, 7). Oseas orienta a la definición categórica de san Juan: "Queridos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor…Y nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene, y hemos creído en él. Dios es Amor y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él."  (1Jn 4, 7.8.16)

     *ISAÍAS

       Más que un profeta es una escuela profética. El hebreo clásico que usa se despliega en forma de oráculos graciosos y punitivos, la elegía, la sátira, pasa de la lírica a las parábolas, de la canción irónica a la acción simbólica y al módulo sapiencial.

      El libro conocido por "Isaías" fue escrito a lo largo de dos siglos y medio, por lo que podemos hablar de tres personas distintas en su redacción, por eso hablamos mejor de escuela profética fundada por el maestro Isaías, del cual conocemos aspectos de su vida en la primera parte del libro. Isaías (=Yahweh salva) tuvo sus hijos con sus respectivos nombres simbólicos: Sear-Yasub (Un resto volverá) y Maher-salal-hsbaz (Pronto para la presa, veloz para el botín). Vivió en el reino meridional de Judá.

    Sigue con el kerigma profético pronunciado con una lindeza pasmosa (Is 1, 10-20). Igualmente pide la conversión a la justicia y alcanzar la pureza por el perdón. También es tema destacable el anuncio del juicio con otra exquisitez: con la alegoría de la viña, un canto de amor (siguiendo a Oseas), pero también un canto al trabajo. El Señor espera la justicia (sedaqah), y expresa la indignación con los "ay" pero al mismo tiempo con palabras llenas de esperanza sobre el juicio de la historia.

    La novedad de Isaías la encontramos en la continuidad con la promesa realizada por Natán a David sobre su dinastía, en la que se abrían horizontes ilimitados de paz, justicia y gozo. En el denominado libro de "Emanuel", Isaías abre los ojos hacia este futuro, un texto que se convertirá en el clásico del mesianismo judío y cristiano (7, 1-6). Ciertamente se dirigía de forma inmediata a una mujer joven que iba a dar a luz al rey Ezequías, sin embargo, sus elementos van más allá de lo inmediato, hacia un mesías consagrado perfecto, y así lo recogerá sobre todo el evangelista Lucas y Mateo hablando del nacimiento e infancia de Jesús por ejemplo:

*No será de una mujer estéril que nacerá Emanuel, sino de una mujer joven, ´almah, que los LXX y Mateo traducirán por virgen. (Mt 1, 23)
*No se habla que comerá leche y miel, signo de bienestar, sino "cuajada" y leche, indicando convivencia entre paz y tensión, pues la cuajada era signo del alimento en momentos de peligro. (Lc 2, 34)
*Igualmente se habla de alcanzar la mayoría de edad como momento de rechazar el mal y elegir el bien, indicando el crecimiento delante de Dios y de los hombres, en sabiduría y en gracia (cf. Lc 2, 52)
*En el himno de 11, 1-9 se habla del envío del Espíritu como de una puerta de entrada a un nuevo y futuro paraíso, a la era mesiánica. Empieza a extenderse la idea de un rey mesías, un rey vástago, una rama verde que sugiere la idea de viento, de rûah´, del Espíritu, que será derramado sobre el mesías-vástago. Recibirá la plenitud carismática indicada por la mención de los cuatro vientos de los cuatro puntos cardinales (Is 61, 1-2; Lc 4, 18-19).

       Otra forma literaria que usa el profeta es el oráculo contra las naciones. Es interesante descubrir cómo se conciben las potencias también como instrumentos de Dios para conducir la historia y así tejer su Plan de Salvación y Juicio. Un dato importante en Isaías es como su mensaje se hace extensivo a las naciones (19, 16-25), aunque quizá tenía una visión inmediata, se interpreta como un principio universal de la fe.

       Y una forma literaria más es la apocalíptica, donde se relata con simbología fuerte un presente amargo e injusto opuesto a un futuro de paz y perfección, por el juicio de castigo hacia los rebeldes y el comienzo de una nueva era donde el resto reinará para siempre.

     *MIQUEAS

       Nacido en Moréset, es uno de los doce profetas menores. Profetizó en tiempos de Ezequías, rey de Judá.

      Y sigue el mismo esquema que los anteriores: denuncia a jefes, falsos profetas y sacerdotes infieles, como los causantes de toda injusticia social, profetiza un futuro donde la ley saldrá de Sión y la palabra de Dios de Jerusalén.

       En este punto se destaca el texto mesiánico del anuncio de Belén, Éfrata, la más pequeña entre los clanes de Judá, de ti me saldrá el que ha de reinar en Israel. Será Mateo quien de por cumplido este oráculo con el nacimiento de Jesús en Belén. También se destacan los llamados "improperios", como requisitoria de Yhwh contra Israel (6, 1-5). Subraya de nuevo el Kerigma profético con una religión vinculada a la justicia social, con una visión excelente de la religión (6, 6-8).

       Aparece en Miqueas la forma literaria de "lamentación" (6, 8-10), y también la esperanza del perdón (7, 19).