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DISCIPULADO
Vida de Gracia

CATEQUESIS BAUTISMO III 

1. Saludo y ambientación.

            A todos ustedes, llamados a ser santos y a ser evangelizadores, la gracia y la paz de Dios Nuestro Padre y de Jesucristo, Nuestro Salvador. Bienvenidos a este tercer encuentro para conocer y dar a conocer la maravilla del inicio en la Vida de Dios.

            Pongámonos en la presencia del Señor e invoquemos la Luz y la fuerza de su Espíritu sobre cada uno de nosotros.

2. Presentación y motivación del tema.

            ¿Recuerdan lo que platicamos en la reunión anterior? El Bautismo significa la posibilidad de vivir la Vida de Dios, imposible sin la gracia de Dios, y la entrada a la Comunidad de la Iglesia, el Nuevo Pueblo de Dios. Hemos de seguir comprendiendo qué vamos a festejar y celebrar, y para ello seguiremos purificando nuestras intenciones.

            Hoy queremos considerar qué significa INICIAR LA VIDA DE DIOS. No hay nueva vida sin una muerte a lo anterior. Vamos a descubrir cómo el morir de Cristo fue un morir al pecado y su vida un vivir para Dios. ¿Qué es el pecado? ¿Qué es la Vida de Dios? ¿Cuál es la Fe de la Iglesia en la que hemos sido bautizados?

3. Nuestra realidad
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    ** Intención negativa

       * Que el niño viva sin 'maldición ni malos espíritus'.
       * Que esté protegido de toda enfermedad.
      * Que el niño tenga todo tipo de protección sobreabunde en prosperidad, bienestar material y espiritual.
        * Para que el 'poder' del bien o el 'nahual' lo proteja y lo acompañe toda su vida.

     ** Intenciones de la Iglesia

         * Que se inserte en la Iglesia militante, en la Iglesiaque lucha y combate contra el pecado.
        * Que sea protegido -por padres y padrinos- de toda mancha de pecado, de toda tentación y seducción de riqueza, honor y placer de este mundo materializado.
         * Que se comprometan en todo lo humanamente posible en educar en la fe al niño, en la vida de seguimiento de Jesús, en el discipulado: que aprenda de Jesús, que a él vaya escuchando y a él vaya obedeciendo como Maestro y Dios.
         * Que se inicie de forma real la Vida de la fe: enseñar a morir al pecado y enseñar también a vivir para Dios.

4. Escuchemos la Palabra de Dios.

 "¿Qué diremos pues? ¿Que debemos permanecer en el pecado para que la gracia se multiplique? De ningún modo. Los que hemos muerto al pecado ¿cómo seguir viviendo en él? ¿O es que ignoran que cuantos fuimos bautizados en Cristo Jesús, fuimos bautizados en su muerte? Fuimos pues, con él sepultados por el bautismo en la muerte, a fin de que, al igual que Cristo fue resucitado de entre los muertos por medio de la gloria del Padre, así también nosotros vivamos una vida nueva. Porque si nos hemos hecho una misma cosa con él por una muerte semejante a la suya, también lo seremos por una resurrección semejante; sabiendo que nuestro hombre viejo fue crucificado con él, a fin de que fuera destruido este cuerpo de pecado y cesáramos de ser esclavos del pecado. Pues el que está muerto, queda liberado del pecado. Y si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él, sabiendo que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere más, y que la muerte no tiene ya señorío sobre él. Su muerte fue un morir al pecado, de una vez para siempre; mas su vida, es un vivir para Dios. Así también ustedes, considérense como muertos al pecado y vivos para Dios en Cristo Jesús." 

5. Profundicemos la Palabra proclamada
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             Las renuncias y la profesión de fe de los padres y los padrinos son una actualización de su propio Bautismo y una expresión de la fe de la Iglesia, en la cual son bautizados. Las contestaciones son en singular, para demostrar así el compromiso y la respuesta personal.

            Es un momento importante del bautismo en el que manifestamos la repulsa a un estilo de ser hombre en el mundo y nuestra adhesión al camino de Jesús.

            Por las renuncias, no solamente dejamos de lado la realidad del pecado y de este mundo injusto, sino que es un acto positivo, una repulsa, una declaración de guerra contra todo lo que se opone al vivir del Evangelio.

             Por el contrario, profesar la fe en Dios y en Jesús supone adherirse al estilo de vida del Evangelio, manifestado en una práctica muy real: amando a los demás y trabajando solidariamente por crear las condiciones sociales en que este amor sea posible.

RENUNCIA A SATANÁS

       ¿Qué queremos decir cuando hablamos de Satanás? Como suena, todos podemos renunciar a él, pero la realidad es que cuando decimos Satanás, estamos diciendo:

              ** PECADO. Todo aquello que nos lleva a negar a Dios.
              ** EL MAL. Signo de pecado en el mundo.
              ** EL ERROR. Es la ofuscación de la Verdad.
              ** LA VIOLENCIA. Es lo contrario a la Caridad.
              ** EL EGOÍSMO. Es la falta de testimonio del amor.

 RENUNCIA A LAS OBRAS DE SATANÁS.

            Ya sabemos que decimos cuando hablamos de Satanás, del Diablo, la Serpiente, la Gran Babilonia, entre otras formas.

             Ahora vamos a descubrir cuáles son las obras del pecado, el mal, el error, la violencia y el egoísmo:

             * ENVIDIA Y ODIO
             * PEREZA E INDIFERENCIA
             * COBARDÍAS Y COMPLEJOS
             * TRISTEZAS Y DESCONFIANZAS
             * MATERIALISMO Y SENSUALIDAD
             * INJUSTICIA Y FAVORITISMO
             * FALTA DE FE, ESPERANZA Y CARIDAD

  RENUNCIA A LAS SEDUCCIONES DE SATANÁS

            ¿Cómo es que nos seduce el pecado, el mal, el error, la violencia, el egoísmo?

             *HACIÉNDONOS CREER LOS MEJORES
             *HACIÉNDONOS VER SUPERIORES
             *HACIÉNDONOS VER SEGUROS DE NOSOTROS MISMOS
             *HACIÉNDONOS CREER QUE YA ESTAMOS CONVERTIDOS DEL TODO
             *HACIÉNDONOS QUEDAR EN LAS COSAS, MEDIOS, INSTITUCIONES, REGLAMENTOS Y NO ACUDIR A DIOS.

RENUNCIA A LA SOBERBIA, A LA INJUSTICIA Y AL MATERIALISMO

            Satanás, con sus obras y seducciones, nos atrapa en nuestra soberbia, amor propio, autoestima y orgullo. Nos lleva a creernos mejores que los demás, con:

             * EL ABUSO
             * LA DISCRIMINACIÓN
             * EL FARISEÍSMO, HIPOCRESÍA, CINISMO
             * EL ORGULLO
             * EL EGOÍSMO PERSONAL 
             * EL DESPRECIO

             Igualmente Satanás nos conduce a todo tipo de injusticia e indiferencia ante la justicia:

             * COBARDÍA
             * PEREZA
             * COMODIDAD
             * VENTAJAS PERSONALES

             Y en definitiva nos conduce a criterios y comportamientos materialistas:

             * EL DINERO. Como la aspiración suprema de la vida.
             * EL PLACER. Por encima de todo.
             * EL NEGOCIO. Como valor absoluto.
             * EL PROPIO BIEN. Por encima del bien común.

6. TERCERA PARTE DEL RITO

 
*ORACIÓN DE EXORCISMO Y UNCIÓN PREBAUTISMAL.

            La oración del exorcismo y el gesto de la unción con el óleo de los catecúmenos muestran la liberación del pecado original y la llamada a luchar con Cristo por el bien.

            Se desea al niño que el poder de Cristo salvador le fortalezca. Al niño le ungimos con un óleo de salvación. El Padre nos envió al Hijo para libarnos del dominio de Satanás (que ya conocemos en su ser y en sus tretas), espíritu del mal, y llevarnos así, arrancados de las tinieblas al Reino de la Luz admirable.

             Es un deseo que el niño, lavado del pecado original, sea Templo del Espíritu Santo. Esta unción se hace en el pecho.

*BENDICIÓN DEL AGUA

            La celebración del sacramento comienza con la solemne plegaria de la bendición del agua, hermosa catequesis sobre el agua en la historia de la salvación hasta el bautismo instituido por Cristo; sigue el compromiso solemne de los padres y padrinos en nombre del niño.

            El bautismo, por medio de la realidad visible del agua, trata de mostrarnos lo que acontece en el interior del bautizado.

             El agua es símbolo de la vida, de la limpieza, de la regeneración y la fecundidad. También por el agua llega la muerte y la destrucción.

             Por medio de la bendición del agua se desvelan los elementos simbólicos del agua y a unirlos a la salvación de Dios ¿Qué significa el baño de agua en el Bautismo? Significa que estamos muertos al pecado y vivos por la unión a Jesús.

CATEQUESIS COMPLEMENTARIA III